Proceso 21: "Reivindicar tu estado natural de salud"Practica este ejercicio tumbado en un lugar cuanto más cómodo mejor. Elige un momento del día en que dispongas aproximadamente de 15 minutos y preveas que nadie te interrumpirá.Escribe esta breve lista en un lugar donde puedas leerla fácilmente, y después de haberte tendido, léela lentamente.• Es natural que mi cuerpo esté sano.• Aunque yo no sepa qué hacer para sanar, mi cuerpo lo sabe.• Tengo billones de células dotadas de una conciencia individual, que saben cómo alcanzar su equilibrio individual.• Cuando empecé a enfermar, no sabía lo que sé ahora.• Si hubiera sabido entonces lo que sé ahora, no habría enfermado.• No es preciso que comprenda la causa de esta enfermedad.• No es necesario que explique cómo experimentó esta enfermedad.• Lo único que debo hacer es liberarme suave y progresivamente de esta enfermedad.• No importa cómo se originó, porque en estos momentos está empezando a remitir.• Es natural que mi cuerpo tarde un tiempo en empezar a alinearse con mis pensamientos perfeccionados sobre el Bienestar.• No es preciso que me apresure a resolver el problema.• Mi cuerpo sabe lo que debe hacer.• El Bienestar es natural en mí.• Mi Ser Interior es profundamente consciente de mi cuerpo físico.• Mis células piden lo que necesitan para prosperar, y la Fuente de Energía atiende sus peticiones.• Estoy en buenas manos.• Ahora me relajaré, para permitir que se produzca la comunicación entre mi cuerpo y mi Fuente.• Mi única tarea es relajarme y respirar.• Puedo conseguirlo.• Puedo conseguirlo con facilidad. Ahora, túmbate y goza de la comodidad del colchón sobre el que descansas, y concéntrate en tu respiración mientras inspiras y expeler el aire una y otra vez. Tu objetivo es sentirte tan cómodo como sea posible.Respira tan profundamente como puedas sin dejar de sentirte cómodo. No lo fuerces. No trates de hacer que ocurra nada. Lo único que tienes que hacer es relajarte y respirar.Probablemente empezarás a experimentar unas sensaciones suaves y delicadas en tu cuerpo. Sonríe y reconoce que esta Fuente de Energía responde de manera específica a las peticiones de tus células. Siente el proceso de sanación. No hagas nada para agilizarlo ni intensificarse. Limítate a relajarte y a respirar y permite que se verifique.Si al tumbarte experimentan dolor, sigue el mismo proceso. No obstante, si sentías dolor, convendría que añadieras estas palabras a tu lista escrita y hablada:• Esta sensación de dolor indica que la Fuente responde a mi petición celular de Energía.• Esta sensación de dolor es un indicador maravilloso de que no tardaré en obtener ayuda.• Me relajaré porque entiendo que esta sensación de dolor me indica que va a producirse una mejora.Ahora, procura conciliar el sueño. Sonríe y reconoce que Todo está bien. Respira, relájate y confía. No existe condición o circunstancia que no puedas modificar y transformar, al igual que no hay ninguna pintura que no puedas repintar. Existen multitud de pensamientos en el medio humano que limitan tus posibilidades y hacen que parezca que esas enfermedades supuestamente incurables y condiciones inalterables no puedan modificarse. Pero nosotros afirmamos que sólo son «inalterables» porque tú crees que lo son. Una persona nos preguntó recientemente: « ¿La capacidad del cuerpo para sanar es ilimitada?» Y nosotros respondimos: Sí, la única limitación es lo que tú creas. Y esa persona preguntó: «Entonces, ¿por qué no consiguen las personas que pierden una extremidad que les crezca otra?» Y nosotros contestamos: Porque nadie cree que sea capaz de hacerlo.
Proceso 20: "Delegar en el gerente" Imagina que eres el dueño de una importante empresa y miles de empleados trabajan para ti. Has contratado a personas que se ocupan de la manufactura y el marketing de tus productos, a administradores, contables, asesores, artistas, expertos en publicidad... Miles de personas que trabajan para que tu empresa tenga éxito. Ahora imagina que no trabajas personalmente con ninguna de esas personas, pero tienes un gerente que lo hace, y tu gerente las comprende, las aconseja y las guía. Así pues, cada vez que se te ocurre una idea, la expresas a tu gerente, que dice: «Me ocuparé de ello enseguida». Y así lo hace. Con eficiencia. Con rigor. Con precisión. Como a ti te gusta. Quizá te digas en estos momentos: «Me encantaría tener un gerente así, una persona en quien confiar, que trabajara en beneficio mío». Nosotros respondemos: Tienes un gerente tan competente o más que ése. Tienes un gerente que trabaja continuamente en tu provecho que se llama Ley de Atracción. Sólo tienes que expresar un deseo para que este Gerente Universal se apresure a satisfacerlo. Pero la mayoría de vosotros no veis a este Gerente Universal de esa forma. Disponéis de este gerente, pero seguís responsabilizándoos de todo. Dicho de otro modo, decís: «Sí, la Ley de Atracción existe, pero el que lo hace todo soy yo». Y nosotros respondemos: ¿De qué sirve entonces la Ley de Atracción? 'Eso sería como tener un gerente al que pagaras medio millón de dólares al año y se limitara a preguntarte: « ¿Desea algo de mí?» Y tú contestaras: «No, no. Me conformo con pagarte para que seas mi gerente». Mientras tú te ocupas de todas las tareas, del trabajo administrativo, de las obras de construcción... Trabajarías hasta la extenuación, hasta caer rendido cada día, mientras tu gerente disfrutaba tomando el sol en una playa. Eso sería absurdo. Lo lógico es que hicieras trabajar a tu gerente, que delegaran en él o en ella; que le pidieras cosas con la intención de que las haga. Así es como debes considerar a la Ley de Atracción. Pídele cosas con la esperanza de obtener resultados. Cuando delegues en ella, harás las dos únicas cosas que son precisas para llevar a cabo tu Creación Deliberada: identificar el objeto de tu deseo, y permitir que el Universo te lo conceda. Así pues, el hecho de fijarte unas metas es como delegar en el Gerente Universal. Y el hecho de alcanzar la vibración que te permita que tus deseos fluyan hacia ti equivale a confiar en que tu gerente lo ponga todo en orden y que, cuando debas hacer algo, él mismo te lo indique. Dicho de otro modo, cuando debas tomar otra decisión, sé consciente de ello. No delegas tu vida, sino que la creas. Te conviertes en un visionario creativo en lugar de un «actuante». Lo cual no significa que no haya muchas cosas que querrás y podrás hacer. No pretendemos impedir que actúes. Actuar es divertido. No hay nada más delicioso en el Universo que tener un deseo que encaje con tus vibraciones y que tu alineación o conexión con tu Fuente de Energía te inspire a actuar. Ésta es la mayor extensión del Proceso de Creación. No existe una acción más deliciosa en el Universo que una acción fruto de la inspiración.
Proceso 19: "Libérate de tu resistencia para no endeudarte" Para comenzar a practicar el proceso de «Libérate de tu resistencia para no estar endeudado», hazte con un cuaderno provisto del mismo número de columnas como el de tus pagos mensuales. Ahora, empezando por la columna situada en la extrema izquierda, escribe un epígrafe que describa tu gasto mensual más cuantioso. Por ejemplo, si el cheque más cuantioso que extiendes cada mes es para pagar la hipoteca de tu casa, escribe «Hipoteca de la casa». A continuación, en la primera línea debajo del epígrafe, escribe la cantidad en dólares del pago de la hipoteca de la casa. Ahora traza un círculo alrededor de esta cantidad, que representa la cantidad que estás obligado a pagar cada mes, y en la tercera línea escribe la cantidad total pendiente de la hipoteca de la casa. Luego, anota tu segundo pago más cuantioso en la segunda columna, el tercer pago más cuantioso en la tercera columna, y así sucesivamente. En la parte superior de tu cuaderno con columnas escribe la siguiente afirmación: «Deseo cumplir mi promesa con respecto a todas mis obligaciones financieras, y en algunos casos incluso pagaré el doble de lo que debo». Cada vez que recibas una factura, saca tu cuaderno con columnas y ajusta, en caso necesario, la cantidad mínima mensual que necesitas. Si permanece inalterable, escribe la misma cifra. La primera vez que recibas una factura o cuando tengas que hacer un pago referente al epígrafe situado en la columna de la derecha del cuaderno (es decir, el pago de inferior cuantía que haces cada mes), extiende el cheque por el doble de la cantidad requerida. Al mismo tiempo, anota la nueva cifra del saldo pendiente. En lugar de «ganar» abundancia, «permite» que la abundancia fluya hacia ti. Tu acción no tiene nada que ver con tu abundancia. Tu abundancia es una respuesta a tu vibración. Por supuesto, tu creencia forma parte de tu vibración, de modo que si crees que tu acción forma parte de lo que te proporciona abundancia, debes replantearte el tema. Nosotros deseamos que elimines la palabra «ganar» de tu vocabulario y tu esquema mental y la sustituyas por la palabra «permitir». No tienes que ganarte tu Bienestar, sino permitir que fluya a través de ti. Lo único que tienes que hacer es decidir qué deseas experimentar y dejar que fluya hacia ti para recibirlo. No tienes que esforzarte ni luchar por conseguirlo. Eres un Ser Digno, y mereces gozar de ese Bienestar. Todos los recursos que desees o necesites están al alcance de tu mano. Tan sólo tienes que identificar lo que deseas hacer con ello y practicar la sensación placentera que sentirás cuando eso ocurra. No hay nada que no puedas ser, hacer o tener. Eres un ser bendecido, que ha venido a este medio físico para crear. No hay nada que te impida alcanzar lo que desees salvo tus pensamientos contradictorios. Y tus emociones te indican cuándo te asaltan esos pensamientos. La vida está para gozarla, para hacer que te sientas bien. Eres un potente creador, capaz de conseguir lo que desees. Saborea en lugar de lamentarte; ríe en lugar de llorar. Mantén expectativas positivas y no negativas. Nada es más importante que el que te sientas bien. Practícalo y no tardarás en ver los resultados.
Proceso 18: "Buscar nuevas sensaciones" Dado que, por regla general, prestas mucha más atención a los aspectos de tu vida que vives en estos momentos, lo que vives en estos momentos tiene un mayor peso vibratorio, por así decirlo, que lo que deseas o imaginas. Es decir, si deseas estar delgado aunque en estos momentos estés bastante gordo, los aspectos de tu experiencia presente probablemente superarán las vibraciones de tus visualizaciones. La gente dice con frecuencia: «No me siento satisfecho aquí. Deseo estar ahí». Pero cuando les preguntas por qué desean estar «ahí», por lo general te explican qué les disgusta estar «aquí». Aunque utilizan palabras como «deseo estar ahí» o «deseo lo que hay ahí», su vibración se refiere más a donde se encuentran en estos momentos que a donde desean estar. Al igual que en nuestra analogía anterior sobre el indicador de combustible, con respecto a que era inútil que pegaras un «rostro risueño» en el salpicadero para tapar el indicador que señalaba que el depósito estaba vacío, también son inútiles las palabras que suenen alegres si no te sientes alegre. La Ley de Atracción no responde a tus palabras, sino a las vibraciones que irradian de tus palabras. Por más que utilices las palabras adecuadas, si te hayas en un estado de marcada resistencia a tu Bienestar será inútil, pues las palabras que utilizas no son importantes, lo que importa es cómo te sientes. El proceso denominado «Buscar nuevas sensaciones» te ayudará a que irradies una vibración que te sea útil, pues contribuirá a que seas consciente de lo que estás atrayendo. Se trata de que utilices tu imaginación para fingir que tu deseo ya se ha cumplido y que experimentas los pormenores de ese deseo. Cuando te concentras en lo que sientes al vivir tu deseo, no puedes sentir, al mismo tiempo, la ausencia de tu deseo, por lo que con la práctica aprenderás a inclinar la balanza a tu favor, por así decirlo, y aunque tu deseo no se haya manifestado todavía, ofrecerás una vibración como si ya se hubiera manifestado, y así lograrás que se cumpla. De nuevo, el Universo no sabe si ofreces una vibración porque vives lo que estás viviendo o porque imaginas que lo estás viviendo. En cualquier caso, el Universo responde a la vibración y permite que se produzca la manifestación. Por ejemplo, pongamos que te acercas a tu buzón y encuentras el segundo aviso de una factura que no has pagado, y cuando abres el sobre te sientes preocupado porque no sabes cómo pagarla en estos momentos. Hace tiempo que debías haber pagado esa factura, al igual que otras muchas, por lo que te sientes abrumado y desanimado. «Deseo tener más dinero —dices—. Deseo tener mucho más dinero», repites una y otra vez con energía. Pero ofreces palabras vacías, que no tienen impacto alguno en tu punto de atracción, porque tu punto de atracción no reside en tus palabras. Tu punto de atracción reside en la vibración que emites con frecuencia y la forma en que te sientes te indica con exactitud tu punto de atracción. En estos momentos sientes una emoción que evidentemente coincide con tu estado de no tener suficiente dinero. Tu objetivo, en este ejercicio, es invocar imágenes que hagan que ofrezcas una vibración que permita que fluya hac ti el dinero que deseas. Tu objetivo es crear imágenes que hagan que te sientas bien, buscar «nuevas sensaciones», es decir, sentirte como te sentirías si tuvieras suficiente dinero en lugar de sentirte como te sientes al no tenerlo. Imagina que la cantidad de dinero que tienes en el banco comparado con las compras que has hecho este mes con la tarjeta es tan superior que el hecho de pagar la factura no incide en absoluto en tu experiencia.
Proceso 17: "La rueda de la concentración" Para comenzar a practicar el proceso de «La rueda de la concentración» dibuja un círculo grande en una hoja de papel. Luego dibuja un círculo más pequeño, de unos cuatro centímetros de diámetro, en el centro del círculo grande. Siéntate cómodamente y observa el círculo pequeño y siente cómo tus ojos se concentran en él. Ahora cierra los ojos durante unos momentos y concéntrate en lo que ha ocurrido y ha provocado en ti esa emoción negativa. Identifica con exactitud lo que no deseas. Llegado a este punto, di: «Ahora sé con claridad lo que no deseo. ¿Qué es lo que deseo?» Conviene que identifiques lo que no deseas y lo que deseas en términos de cómo deseas sentirte al respecto. Por ejemplo: Me siento gorda y deseo sentirme delgada. Me siento pobre y deseo sentirme rica. Cuando se te ocurra una frase que encaje bastante con tu deseo, lo sabrás. Dicho de otro modo, sentirás si esa frase no encaja con tu deseo y hace que te caigas de la rueda, por así decirlo, o si es una frase que encaja con tu deseo y hace que te sientas bien. El proceso de «La rueda de la concentración» es tan eficaz porque las frases que escribes las eliges deliberadamente. Son la expresión de algo que crees, que encaja con tu deseo. Y funciona porque la Ley de Atracción es tan poderosa que cuando te concentras en un pensamiento durante siquiera diecisiete segundos, otro pensamiento viene a unirse a él, y cuando esos dos pensamientos se unen, se produce una combustión que potencia aún más tus pensamientos. Cada vez que expresas una frase en términos generales, tu pensamiento suele ser más puro que cuando expresas algo de forma más específica, por lo que el poder de «La rueda de la concentración» reside en que expreses frases en las que creas en términos generales; céntrate en cada una de ellas durante aproximadamente diecisiete segundos y tendrás la oportunidad de ofrecer una vibración pura más específica con respecto a tu deseo. Dicho de otro modo, es como tratar de abordar un tren que circula a gran velocidad y lo único que consigues es caerte. ¿Te imaginas tratar de saltar sobre un tiovivo que gira rápidamente? No lograrás subirte a él, pero si se detiene, podrás hacerlo, y cuan-do adquiera velocidad estarás en él. Debes hacer que la «rueda» aminore su velocidad, que tu creencia aminore su velocidad, para poder montarte en ella. «En términos generales, me siento satisfecha de mi cuerpo.» Eso sí lo crees; esa frase hace que te sientas bien. Puedes permanecer sobre el tiovivo sin caerte. Al escribir una frase alrededor del círculo y concentrarte en ella obtendrás una sensación bastante placentera. Escribe entonces otra frase. Tal vez: «Creo que el Universo emite vibraciones que se corresponden con las que nosotros emitimos». Estás absolutamente convencido de ello, de modo que la frase encaja. Luego escribes una frase semejante a: «Me siento satisfecho de este cuerpo físico». Puesto que lo crees, esa frase también encaja. Empiezas a sentirte algo mejor. Empiezas a experimentar una sensación de alivio. Ya no estás tan irritado contigo mismo. Tu vibración comienza a elevarse. Sigamos sumando poder al proceso denominado «La rueda de la concentración». A medida que se te ocurran pensamientos que hagan que te sientas bien, continúa escribiéndolos alrededor del perímetro del círculo más grande. Empieza en lo que serían las 12.00 si contemplaras un reloj y sigue alrededor del círculo hasta la 1.00, las 2 y así sucesivamente, hasta que hayas escrito doce frases que te produzcan una sensación placentera.
Proceso 16: "Pivotar" Es posible que te centres en una vibración opuesta a lo que deseas y que no te des cuenta de ello. Es como los extremos opuestos de un palo. Cuando te encuentras un palo puedes recogerlo por cualquiera de los dos extremos. El proceso de «Pivotar» te ayudará a ser más consciente de qué extremo del palo activas en estos momentos: el extremo que se refiere a lo que deseas o el extremo que se refiere a la ausencia de lo que deseas. El contraste de tu realidad tiempo-espacio es muy útil, porque te ayuda a centrar tus pensamientos. Cuando sabes lo que no deseas, también sabes con más claridad lo que deseas; y cuando sabes lo que deseas, también sabes con más claridad lo que no de-seas. Por consiguiente, tu conocimiento del contraste agudiza tu capacidad de concentración y da paso a nuevas preferencias y de-seos. De hecho, este valioso contraste garantiza la expansión eterna de Todo Cuanto Existe. A menudo, el proceso de «Pivotar» constituye el primer paso para empezar a modificar tus hábitos vibratorios, porque se trata de un ejercicio que te ayuda a definir con más nitidez lo que de-seas. Pero puesto que se produce una gran variación en la vibración de un extremo del palo y la vibración del otro extremo, por lo general no modificas inmediatamente tu vibración con sólo expresar tu deseo. Al principio, el hecho de saber lo que no deseas te ayudará a identificar lo que deseas. Dicho de otro modo: cuando expreses verbalmente tu deseo, es posible que tu vibración no se corresponda con tus palabras, pero si continúas practicando el proceso de «Pivotar», es decir, si cada vez que sientes una emoción negativa que te ayuda a saber que estás centrado en algo que no deseas, te detienes y dices «Ahora ya sé lo que no deseo, ¿qué es lo que deseo?», al cabo del tiempo conseguirás reorientar tu vibración con respecto a ese tema. Poco a poco, lograrás modificar tu vibración y al cabo del tiempo esa vibración mejorada se convertirá en tu pensamiento dominante. Considera el proceso de «Pivotar» como un cambio progresivo de tu punto de atracción y goza con los resultados positivos que obtendrás. Es imposible que prestes continuamente atención a lo que deseas y no lo consigas, pues la Ley de Atracción garantiza que aquello en lo que te concentras predominantemente fluirá hacia tu experiencia. Si te sentaras sobre un pie y cortaras la circulación de la sangre o te colocaras un torniquete alrededor del cuello y limitaras el aporte de oxígeno, obtendrías una prueba inmediata de esa restricción. Asimismo, cuando te centras en pensamientos que no armonizan con el conocimiento de tu Ser Interior, el flujo de Fuerza Vital —la Energía que fluye de tu Ser Interior hacia tu aparato físico—, queda restringido o limitado. Y como consecuencia experimentas una emoción negativa. Si permites que eso se prolongue durante largo tiempo, se produce un deterioro negativo de tu aparato físico. Por eso decimos que la enfermedad es el resultado de permitir que te embarguen emociones negativas. Cuando comprendéis que una sensación de energía negativa es un indicador de que no estáis en armonía con vuestro Ser Interior, muchos de vosotros decís: «Deseo sentirme bien más tiempo». Nosotros respondemos que eso es magnífico, porque cuan-do decís «deseo sentirme bien» en realidad estáis diciendo «deseo ejercer una atracción positiva» o «deseo que los pensamientos en los que me centro cuando me siento bien estén en armonía con mi Ser Interior».
Proceso 15: "El proceso de la cartera" Posiblemente no existan en tu cultura vibraciones ejercidas con más insistencia que las relativas al tema del dinero, que muchos consideran el medio a través del cual fluye buena parte de su bienestar físico. Con todo, muchas personas se centran sin querer en la falta de dinero más que en la presencia del dinero en su experiencia. De modo que aunque a menudo identifican las cosas que desean, permanecen ajenas a sus deseos porque están más acostumbradas a reparar en la falta de dinero que en la presencia del mismo. De nuevo, todo reside en el hecho de que cada cuestión contiene en realidad dos cuestiones: lo que se desea y la falta de lo que se desea. Es natural que fluya sin mayores dificultades toda suerte de abundancia hacia tu experiencia, y «El proceso de la cartera» te ayudará a emitir una vibración que sea compatible con el hecho de recibir dinero en lugar de alejarlo de ti. El proceso consiste en lo siguiente: En primer lugar, debes obtener un billete de 100 dólares (o el equivalente en euros o la moneda de tu país) y guardarlo en tu cartera o monedero. Consérvalo junto a ti en todo momento, y cada vez que cojas la cartera o el monedero, recuerda que contiene un billete de 100 dólares. Alégrate de que esté ahí, y Ahora, a medida que avanzas a través de tu jornada, toma nota de las numerosas cosas que podrías adquirir con esos cien dólares. Cuando pases frente a un buen restaurante piensa que, si lo desearas, podrías entrar en él y disfrutar de una comida excelente. Cuando veas algo en el escaparate de una tienda que te guste, piensa que, si lo desearas, podrías comprarlo porque llevas cien dólares en la cartera. Por el hecho de llevar ese billete de 100 dólares en la cartera y no gastarlo de golpe, recibirás su vibración positiva cada vez que piensas en él. Dicho de otro modo, si recuerdas que tienes esos cien dólares y te los gastas en lo primero que te llame la atención, obtendrás tan sólo la ventaja de sentir tu bienestar económico una vez. Pero si gastas esos cien dólares mentalmente veinte o treinta veces en un día, obtendrás la ventaja de sentirla, vibración de haber gastado dos o tres mil dólares. Cada vez que reconozcas que tienes el poder en tu cartera de adquirir uno u otro objeto, intensificas repetidamente tu sensación de bienestar económico, haciendo que tu punto de atracción se modifique. Como verás, no es preciso que tengas mucho dinero para atraer dinero, pero es imprescindible que sientas que tienes dinero. Para expresarlo con más claridad, la sensación de la falta de dinero provoca una resistencia que no permite que el dinero fluya hacia ti. Por consiguiente, al gastar ese dinero mentalmente una y otra vez practicas la vibración del Bienestar, la seguridad, la abundancia y la seguridad económica, y el Universo corresponde a la vibración que has alcanzado proporcionándote dinero. Tan pronto como adquieras la maravillosa sensación de tener mucho dinero, comenzarán a ocurrir cosas mágicas. El dinero que ganas en la actualidad te cundirá más. Cantidades inesperadas de dinero, de diversa cuantía, empezarán a manifestarse en tu experiencia. Comprobarás que las cosas que deseabas, cosas en las que estabas dispuesto a gastar el dinero que tenías, llegan a ti sin que tengas que desembolsar un céntimo. Te ofrecerán oportunidades increíbles de «ganar» mucho dinero... Al cabo de un tiempo, tendrás la sensación de que se han abierto las compuertas de la abundancia y te preguntarás dónde se ocultaba. Yo podría conseguir eso. Podría conseguir eso otro. Puedo adquirirlo... Y puesto que tienes los medios de hacerlo, puesto que no finges algo que no es cierto, ya no existe ninguna duda ni incredulidad que enturbie las aguas de tu bienestar económico. Aunque el Universo puede proporcionarte una abundancia ilimitada, tienes que sentir una vibración positiva con respecto al dinero para permitir que éste fluya hacia tu experiencia.
Proceso 14: "Ordenarlo todo para obtener mayor claridad" Un ambiente desordenado puede generar un punto de atracción desordenado. El hecho de que estés rodeado de trabajos sin terminar, cartas sin responder, proyectos inacabados, facturas por pagar, tareas por hacer, montañas de papeles, revistas, catálogos y todo tipo de objetos puede incidir negativamente en tu experiencia vital. Puesto que todo contiene su propia vibración y puesto que desarrollas una relación vibratoria con todo cuanto te rodea, tus objetos personales inciden de forma decisiva en cómo te sientes y en tu punto de atracción. Existen dos grandes obstáculos que te impiden poner orden: En primer lugar, cuando por fin decides tirar algo, al poco tiempo te das cuenta de que lo necesitabas. De modo que ahora te resistes a tirar nada. Segundo, sabes que para organizarte como es debido necesitarás más tiempo del que puedes dedicar a ese proyecto, pues cada vez que tratas de hacerlo te sientes agobiado y lo dejas todo más desordenado que cuando empezaste. El proceso de «Ordenarlo todo para obtener una mayor claridad» elimina esos obstáculos porque es un procedimiento que se realiza con rapidez y sin la posibilidad de desechar algo importante que quizá necesites más tarde. Para practicar este ejercicio: Utiliza cajas de cartón resistentes provistas de tapas. Es preferible que sean del mismo tamaño y color. De esta forma podrás apilarlas y presentarán un aspecto ordenado. Te recomendamos que empieces con un mínimo de veinte cajas, pero puedes reunir más a medida que compruebes el poder resolutivo de este proceso. (Hazte también con fichas alfabetizadas y una grabadora portátil.) En primer lugar, reúne las cajas y coloca cinco o seis en el centro de la habitación que desees ordenar. A continuación, asigna a cada caja un número, del 1 al 20, y así sucesivamente. Ahora echa una ojeada alrededor de la habitación, fíjate en un objeto y pregúntate: «¿Este objeto es importante para mi experiencia inmediata?» Si la respuesta es afirmativa, déjalo donde está. Si la respuesta es negativa, deposítalo en una de las cajas. Luego fíjate en otro objeto y prosigue con este ejercicio hasta haberte fijado en todos los objetos que hay en la habitación. La gran ventaja de este proceso es que no tienes que ordenarlo todo de golpe. Se trata de un ejercicio destinado simplemente a eliminar lo desechable de tu entorno. Cada vez que deposites un objeto en una caja, indícalo en la grabadora. Por ejemplo, puedes decir: «Un paquete de cuerdas de guitarra sin estrenar, caja número uno» o «un viejo móvil, caja número uno». Si tienes cinco o seis cajas abiertas al mismo tiempo, te facilitará la tarea de clasificar diversos objetos. Dicho de otro modo, puedes colocar todas las revistas en la misma caja, las prendas de vestir en otra, objetos diversos en otra, pero no te pases. Limítate a elegir un objeto, comprobar si es necesario para tu experiencia inmediata y, en caso contrario, deposítalo en una caja, registra en la grabadora qué tipo de objeto es y en qué caja lo has guardado. Más tarde puedes dedicar una hora a trasladar la información de la grabadora a tus fichas alfabéticas. Es decir, puedes escribir «abanico» debajo de la A, «balón» debajo de la B, «carpeta» debajo de la C, y así sucesivamente. Si fueras capaz de liberarte de esas cosas que no te pones, de esas cosas que no utilizas, si pudieras liberarte de ellas y hacer que tu experiencia adquiera una mayor claridad, las cosas que guardan una mayor armonía con quien eres en estos momentos fluirían más fácilmente hacia tu experiencia. Al igual que todos los seres físicos, tienes la capacidad de atraer, y cuando ese proceso se que-da atascado por el cúmulo de cosas inservibles, la nueva atracción se nace más lenta y terminas experimentando una sensación de frustración o agobio.
Proceso 13: "¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?" Cada cuestión constituye en rigor dos cuestiones: lo que de-seas, y la ausencia de lo que deseas. Si no comprendes que se trata de dos frecuencias vibratorias muy distintas, puedes creer que te concentras en algo que deseas cuando lo cierto es que lo haces en lo opuesto. Algunas personas creen que se concentran en la cuestión de un cuerpo sano, cuando en realidad lo hacen en tener un cuerpo enfermo. Algunos creen que se concentran en mejorar su situación económica, cuando en realidad se concentran en el hecho de que no tienen suficiente dinero. Debido a que el tema es el dinero o la salud, las personas creen que cada vez que se concentran en ese tema, piensan sólo en lo que desean. En muchos casos no es así. Con frecuencia las personas dicen: «Llevo deseando esto desde hace mucho tiempo. ¿Por qué no lo he conseguido todavía?» Porque no sabían que cada cuestión constituye en rigor dos cuestiones: lo que uno desea y la ausencia de su deseo... Por ejemplo, las personas creen que porque hablan de dinero, hablan de lo que desean, pero en realidad se concentran en lo opuesto a lo que desean. Sólo si eres sensible a cómo te sien-tes, conocerás el contenido de tu vibración. No obstante, con la práctica podrás averiguar exactamente en qué te concentras. El proceso denominado « ¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?» te ayudará a identificar conscientemente la frecuencia vibratoria de tu pensamiento actual. Para que este juego resulte eficaz, es aconsejable que lo practiques solo, porque nadie puede saber ni comprender qué pensamientos te complacen más. Con frecuencia, cuando interactúas con otros sueles sentirte confundido sobre si un determinado pensamiento te complace o si lo ofreces porque es lo que desea otra persona. Cuando tú mismo identifiques cómo te sientes, deberás prescindir de las ideas, los deseos, las opiniones y las creencias de los demás. ¿Cuándo debes practicar este juego? Existen unas posibilidades ilimitadas de pensamientos en los que centrarte con respecto a infinidad de cuestiones, pero tu experiencia vital y el contraste que vives te ayudarán a identificar aquellas sobre las que deseas centrarte. Este juego es especialmente útil cuando ocurre algo en tu experiencia que te causa una considerable cantidad de emociones negativas. Si comprendes que esas emociones negativas son indicadores de resistencia y si asimismo comprendes que esta resistencia es lo único que te impide alcanzar lo que deseas, quizá decidas liberarte de una parte de la resistencia que has generado con respecto a la cuestión que acabas de activar.
Proceso 12: "Sería estupendo que..."Cuando dices: «Deseo que ocurra esto, que no ha ocurrido todavía», no sólo activas la vibración de tu deseo, sino que activas la ausencia de tu deseo, de modo que no se produce ningún cambio en tu experiencia. Con frecuencia, aunque no pronuncies la segunda parte de la frase y digas sólo «deseo que ocurra eso», se produce una vibración no verbal en ti que te mantiene en un estado de no permitir que se cumpla tu deseo.Pero cuando dices: «Sería estupendo que...» asumes una expectativa distinta que tiene una naturaleza mucho menos resistente.Tu afirmación produce en ti una respuesta natural más positiva y expectante. Así, este sencillo pero poderoso juego consigue elevar tu vibración y mejorar tu punto de atracción porque te orienta de forma natural hacia las cosas que deseas. El proceso denominado «Sería estupendo que...» te ayuda a permitir que fluyan hacia ti las cosas que has pedido, en todos los ámbitos.Sería estupendo pasar un buen rato con estos amigos.Sería estupendo que el tráfico fuera fluido y tuviéramos un buen viaje.Sería estupendo que mi jornada laboral fuera productiva.O bien puedes expresar el deseo de hallar una nueva y maravillosa relación. Por ejemplo:Sería estupendo conocer una pareja espectacular que me adorara tanto como yo a él (o a ella).Sería estupendo conocer a una persona con la que pudiera compartir mi vida.Sería estupendo conocer a alguien que buscara a una persona como yo.El juego «Sería estupendo que...» es tan importante y poderoso porque cuando dices «Sería estupendo que...» eliges algo que deseas y lo expresas de forma suave y relajada. Dicho de otro modo, no es el fin del mundo. Se produce una vibración mucho más suave.Pongamos que deseas adelgazar. Te proponemos un ejemplo del ejercicio denominado «Sería estupendo que...»:Sería estupendo encontrar algo que funcionara.Sería estupendo que mi metabolismo empezara a cooperar con-migo.Sería estupendo que los deseos que he tenido durante tanto tiempo aparecieran por fin como un faro.Sería estupendo conocer a alguien que hubiera descubierto un proceso que le hubiera funcionado y encendiera en mí una luz de esperanza.Sería estupendo poder alcanzar el peso que tenía de joven.Sería estupendo tener el aspecto que presento en esta fotografía.Tu lógica te dirá: «Hace tiempo que lo intento. Si supiera qué hacer o tuviera paciencia ya lo habría conseguido». De este modo contradices tu deseo. Te mantienes en esa vibración negativa. No obstante, cuando practicas el juego de «Sería estupendo que...», buena parte de esa vibración se difumina.
Proceso 11: "Crear segmentos" La clave de tu Creación Deliberada El proceso de «Crear segmentos» pretende identificar con claridad lo que deseas a fin de activar la «atracción» de aquello que deseas. La clave de tu Creación Deliberada consiste en que pienses que eres un imán, que atraes la forma en que te sientes en un determinado momento. Cuando sientes claridad y control, atraes circunstancias de claridad. Cuando te sientes feliz, atraes circunstancias de felicidad. Cuando te sientes sano, atraes circunstancias de salud. Cuando te sientes próspero, atraes circunstancias de prosperidad. Cuando te sientes amado, atraes circunstancias de amor. Tu estado de ánimo constituye tu punto de atracción. Por consiguiente, la utilidad del proceso «Crear segmentos» consiste en recomendarte que te detengas repetidas veces al día para decir: «Esto es lo que deseo de este período de mi experiencia vital. Lo deseo y lo espero». Y al pronunciar estas poderosas palabras, te conviertes en lo que nosotros llamamos un Filtro Selectivo. Atraes a tu experiencia lo que deseas. No obstante, los segmentos son tan eficaces porque aunque haya muchas cosas que quieras tener en cuenta, cuando tratas de pensar en todas ellas a un tiempo, te sientes abrumado y confundido. La utilidad de que proyectes cada segmento es que de este modo no tratas de abarcar demasiado. Preguntas. « ¿Qué es lo que deseo ahora?» Si deseas muchas cosas al mismo tiempo, te sentirás confundido. Pero si te concentras tan sólo en los detalles fundamentales de lo que deseas en un momento determinado, confieres claridad y potencia a tu creación y, por ende, velocidad. Éste es el propósito de «Crear segmentos»: detenerte, cuando vayas a penetrar en un segmento nuevo, e identificar lo que más deseas a fin de prestarle toda tu atención, dotándolo así de mayor potencia. Algunos permanecéis concentrados durante algunos segmentos de vuestra jornada. Pero muy pocos os centráis en ellos durante buena parte del día. Así, la identificación de segmentos —y la intención de identificar los aspectos más importantes de esos segmentos— os convierte en creadores, en imanes que atraen de manera deliberada, en cada uno de los segmentos que constituyen vuestra jornada. De esta forma no sólo comprobaréis que sois más productivos, sino que os sentís más felices, pues cuando proyectáis deliberadamente, y luego permitís que se produzca y recibís lo que deseáis, os sentís profundamente satisfechos. Sois Seres que deseáis crecer, y cuando avanzáis os sentís felices. Cuando sentís que os estancaís, os sentís desdichados. Un ejemplo de «Crear segmentos» durante una jornada Deseamos guiarte a través de un ejemplo de una jornada en la que proyectes deliberadamente cada segmento a medida que penetres en él. Pongamos que has decidido practicar este proceso por la noche, antes de acostarte, y reconoces que al conciliar un sueño profundo penetrarás en un nuevo segmento de tu experiencia vital. Así, mientras estás acostado con la cabeza apoyada en la almohada, dispuesto a dormir, manifiesta la intención de disfrutar de un sueño reparador. Manifiesta la intención de revitalizar tu aparato físico e imagina que al día siguiente te despertarás sintiéndote descansado.
Proceso 10: "El proceso del tapete" Un día, cuando estaba en un restaurante y esperaba a que les trajeran la comida, Esther examinó las páginas de su lista. De vez en cuando tachaba una tarea que ya había realizado, pero de inmediato, con cada omisión, se le ocurrían otras tres que añadir a la lista. Presa de una sensación de impotencia, Esther nos preguntó: « ¿Qué puedo hacer, Abraham?» Toma este tapete de papel —le explicamos—, y nosotros te guiaremos. Traza una línea a través del centro del tapete y a la izquierda de la línea escribe el siguiente epígrafe: «Cosas que debo hacer hoy». Al lado derecho de la línea, escribe esto: «Cosas que me gustaría que hiciera el Universo». Ahora examina tu larga lista de «Cosas que debo hacer hoy» y elige sólo las que sea preciso que hagas hoy, y que quieras hacer. Selecciona las cosas que debas hacer hoy necesariamente y anótalas en el lado izquierdo del tapete debajo del epígrafe «Cosas que debo hacer hoy». Ahora, anota las otras tareas en el lado derecho del tapete, debajo del epígrafe «Cosas que me gustaría que hiciera el Universo». Esther revisó la lista y seleccionó unas cuantas cosas que se proponía hacer ese día y las anotó en el lado del tapete que le correspondía a ella. A continuación empezó a transferir la larga lista de cosas que quedaban por hacer al lado del tapete correspondiente al Universo. A medida que trasladaba una por una sus tareas al lado izquierdo de la línea, empezó a sentirse más aliviada. Nosotros le explicamos a Esther que para conseguir su propósito tenía que hacer dos cosas: identificar el objeto de su deseo y apartarse para dejar que se cumpliera. Dicho de otro modo, pedir y luego buscar el medio de alcanzar una vibración que favoreciera que su petición se hiciera realidad, porque cada vez que alguien formula una petición, ésta es concedida. Mientras Esther examinaba su larga lista de arduas tareas, amplificaba la parte de la «petición» de la ecuación, pero su confusión y la sensación de agobio eran indicadores emocionales que señalaban que no se hallaba en el estado vibratorio idóneo para «permitir» que se cumpliera lo que había pedido. Durante el proceso de transferencia de esas tareas al lado del tapete correspondiente al Universo, la resistencia de Esther empezó a remitir y su vibración se elevó. Y aunque en esos momentos no se percató, su punto de atracción cambió y Esther comenzó, de inmediato, a permitir que se cumplieran sus deseos. Lo que Esther experimentó durante los siguientes días la dejó asombrada. No sólo fue capaz de llevar a cabo sin mayores problemas su breve y sencilla lista de tareas, sino que las tareas que había anotado en el lado del tapete correspondiente al Universo también se cumplieron, pero sin que Esther les dedicara tiempo ni esfuerzo ni hubiera la menor implicación por su parte. Las personas a las que no había conseguido localizar por teléfono la llamaron. Sus empleados y colaboradores se sintieron inspirados a ayudarla de un modo u otro, y después de llevar a cabo alguna de las tareas anotadas en la lista de Esther, la informaron del resultado sin que la propia Esther hubiera intervenido en el asunto. El tiempo parecía prolongarse para permitir que todas las tareas se llevaran a cabo; el tráfico parecía más fluido y Esther logró acudir puntualmente a los lugares en los que había quedado citada con diversas personas. El «Proceso del tapete» hizo que Esther se centrara más específicamente en sus deseos y, por primera vez, se liberara de su resistencia. Cada vez que pidas algo, se te concederá, pero debes permitir que tus deseos fluyan hacia ti. ¿Tienes claro lo que deseas? No es preciso que le repitas una y otra vez al Universo lo que deseas; basta con que lo indiques una vez. Pero la ventaja de seguir hablando de ello es que cada vez tienes más claro lo que deseas. Por regla general, la primera vez que expresas tu deseo no lo formulas con nitidez, pero a medida que hablas de ello lo vas concretando.
Proceso 9: "Escribir el guión" «Así es como funciona siempre. Cuando te centras en las cosas que deseas, sin mantener una vibración contradictoria que provoque resistencia, tus deseos se convierten en realidad. Pues cuan-do pides algo siempre se te concede, sin excepción». Si algo que deseas no se convierte en realidad, sólo es porque no permites que se convierta en realidad, porque los pensamientos que practicas se oponen a tu deseo. Es lo único que te impide satisfacer tus sueños. Así es como funciona el proceso de «Escribir el guión»: Finge que eres un escritor y que todo lo que escribas ocurrirá exactamente como lo describes. Tu única tarea consiste en describirlo todo, con lujo de detalles, tal como deseas que ocurra. Mientras disfrutas practicando este juego, sin tomártelo demasiado en serio, es poco probable que actives alguna creencia perjudicial. Dicho de otro modo, al fingir que tu máquina de escribir, tu computador o tu cuaderno de notas posee propiedades mágicas y que todo lo que escribas se hará realidad, conseguirás dos cosas imprescindibles para alcanzar tus deseos: Te concentrarás en la lente de tu deseo y no ofrecerás resistencia. Este proceso te ayudará a concretar tus deseos, y junto con una mayor claridad sobre lo que deseas, sentirás el poder de tu concentración. Cuanto más tiempo te concentres en una cuestión y más detalles le proporciones, más rápidamente se desplazara la Energía. Con la práctica, sentirás la intensidad de lo que deseas. Asimismo, sentirás que las Fuerzas Universales convergen. A menudo adivinarás si estás a punto de obtener lo que de-seas o de que se produzca una manifestación debido a cómo te sientes. Debido al divertido enfoque de este juego, no es probable que te centres en pensamientos sobre dudas o en aquello que te cause incredulidad. Mientras lo practiques con un talante alegre y relajado, podrás centrarte en una determinada cuestión sin la menor resistencia, y alcanzarás de nuevo el equilibrio perfecto para crear lo que desees. Si practicas este juego a menudo, y disfrutas practicándolo, empezarás a observar pruebas asombrosas de su poder. Las cosas que has escrito empezarán a producirse en tu experiencia, como si estuvieras dirigiendo una obra teatral. Y cuando alguien con quien estás interactuando diga las palabras que tú has escrito, gozarás reconociendo el poder de tu voluntad. Tú eres el guionista de tu vida y todos los demás en el Universo desempeñan el papel que les has asignado. Puedes escribir el guión de cualquier vida que desees y el Universo te ofrecerá las personas, los lugares y los acontecimientos que tú has descrito. Pues tú eres el creador de tu propia experiencia; sólo tienes que decidir lo que deseas y permitir que se convierta en realidad. «Escribir el guión» es un proceso que te ofrecemos para ayudarte a explicar al Universo lo que deseas. Si te hallas en armonía vibratoria con tu deseo, lo sabrás, porque tu deseo ya será una realidad física. Pero si deseas algo que aún no se ha materializado, este juego denominado «Escribir el guión» es un excelente medio de agilizarlo. Te ayudará a abandonar la costumbre de hablar sobre las cosas tal como son, y te ayudará a empezar a hablar sobre cómo te gustaría que fueran. Asimismo, «Escribir el guión» te ayudará a ofrecer tus vibraciones deliberadamente.
Proceso 8: "El libro de los aspectos positivos" Para empezar a practicar el proceso de «El libro de aspectos positivos» compra un cuaderno que te complazca sostener en la mano. Elígelo de un color que te guste, con una anchura que se adapte a tu caligrafía, con un papel que permita que tu bolígrafo favorito se deslice suavemente, que puedas abrirlo con facilidad y permanezca abierto sobre una superficie. En la tapa de tu cuaderno escribe: «Mi libro de los aspectos positivos». Te recomendamos que el primer día dediques como mínimo veinte minutos a practicar este ejercicio, pero a partir de ahí es preferible que aumentes el tiempo poco a poco. No obstante, quizá compruebes que te aporta unos beneficios tan grandes y que te produce una sensación tan satisfactoria que desees dedicarle más tiempo. A continuación, escribe en la parte superior de la primera página de tu cuaderno una breve descripción de alguien o algo que siempre te produce una sensación grata. Puede ser el nombre de tu adorado gato, tu mejor amigo o la persona de la que estás enamorado o enamorada. O el nombre de tu restaurante favorito. Cuando te concentres en el nombre o título que has escrito, haz-te tres preguntas: ¿Qué es lo que me gusta de ti? ¿Por qué te quiero tanto? ¿Cuáles son tus aspectos positivos? Luego empieza a anotar, relajada y espontáneamente, los pensamientos que se te ocurran en respuesta a tus preguntas. No trates de forzar esas ideas, deja que fluyan con suavidad a través de tu mente y plásmalas sobre el papel. Escribe mientras sigan fluyendo los pensamientos, luego lee lo que has escrito y deléitate con ello. A continuación, escribe en la página siguiente otro nombre o título de alguien o algo que te produzca una sensación grata y repite el proceso hasta que hayan transcurrido veinte minutos. Quizá compruebes, durante la primera sesión, que has conseguido activar en ti una vibración de apreciación y Bienestar tan poderosa que siguen fluyendo a ti más ideas de otros nombres o títulos que anotar en tu «Libro de los aspectos positivos». Cuantos más aspectos positivos busques, más encontrarás; y cuantos más aspectos positivos encuentres, más tratarás de hallar. Entretanto, activarás en ti una elevada vibración de Bienestar (que se corresponde con quién eres). Y te sentirás maravillosamente. Y, lo que es más importante, practicarás tanto esta vibración que se convertirá en tu vibración dominante, y todos los aspectos de tu experiencia empezarán a reflejar esta elevada vibración. ¿Acaso no deberíamos airear las cosas que no deseamos simplemente porgue son reales y las haríamos aún más reales? Nosotros preguntamos pero ¿por qué lo hacéis? ¿Por qué no consultáis la base de datos de la creación y filtráis selectivamente las realidades que deseéis copiar e insistir en ellas? Vuestra respuesta no nos satisface: «Porque es la realidad. Lo hago porque otros también lo hicieron». Si nosotros estuviéramos en tus zapatos físicos no dejaríamos que la base de nuestra atención fuera la realidad de algo, sino que procuraríamos que la base mera la sensación-vibración. «Si me produce una sensación agradable, le presto toda mi atención; en caso contrario, ni siquiera me fijo en ello». ¿Sabes lo que dirán los otros? « ¡Debes enfrentarte a la realidad!» De modo que tú puedes responder: «Ya lo hago. Pero me he vuelto más selectivo sobre la realidad a la que me enfrento. Porque he comprobado que la realidad a la que me enfrento, sobre la que hablo, pienso, recuerdo, la realidad que regurgito, sobre la que realizo una estadística o la mantengo durante mucho tiempo en mi vibración, pasa a convertirse en mi propia realidad. ¡Puedo crear la realidad! Y puedo elegir la realidad que deseo crear». Eres un creador y puedes crear lo que desees, pero existe una forma mejor de expresarlo: Puedes y debes crear cualquier cosa a la que prestes atención.
Proceso 7: "Evaluar los sueños" Aquello en lo que piensas y lo que se manifiesta en tu experiencia vital siempre guardan una correspondencia vibratoria, del mismo modo que aquello en lo que piensas y lo que se manifiesta en tus sueños siempre guardan una correspondencia vibratoria. Tus pensamientos dominantes siempre coinciden con tus manifestaciones, de forma que cuando comprendas la absoluta correlación entre tus pensamientos, lo que sientes y lo que se manifiesta en tu experiencia, podrás predecir con precisión todo cuanto va a ocurrir en tu vida. Es agradable ser consciente de tus pensamientos y, por tanto, consciente de lo que estás creando antes de que se manifieste, pero también es útil reconocer, después de que algo se haya manifestado, el pensamiento que ha conducido a esa manifestación. Dicho de otro modo, puedes realizar conscientemente la asociación entre tus pensamientos, tus sentimientos y tus manifestaciones antes de que se produzca la manifestación o después de que se produzca la manifestación. Ambos sistemas son útiles. Cuando sueñas algo, siempre coincide con los pensamientos que has tenido. Por consiguiente, puesto que cada uno de tus sueños es una creación tuya, es imposible que sueñes algo que no hayas creado a través de tus pensamientos. El hecho de que se manifieste ahora en tu sueño significa que le has prestado una atención considerable. La esencia de lo que sientes con respecto a las cosas en las que piensas con mayor frecuencia acaba siempre manifestándose en tu experiencia vital, pero tarda menos tiempo en manifestarse en tus sueños. Por ese motivo, tus sueños pueden ser muy útiles para ayudarte a comprender lo que estás creando en tu estado de vigilia. Si creas algo que no deseas, te será más fácil modificar la dirección de tus pensamientos antes de que se manifieste que esperar a cambiar tus pensamientos después de que se manifieste. El proceso de «Evaluar los sueños» consiste en lo siguiente: Cuando te acuestes, reconoce conscientemente que tus sueños reflejan con exactitud tus pensamientos. Debes decirte: Deseo dormir bien y despertarme descansado. Y si es preciso que recuerde algo importante de mis sueños, lo recordaré cuando me despierte. Luego, cuando te despiertes, antes de levantarte de la cama, permanece acostado unos minutos y pregúntate: « ¿Recuerdo algo de mis sueños?» Aunque seas capaz de recordar diversos aspectos de tus sueños a lo largo del día, por lo general es al despertarte cuando los recuerdas con mayor nitidez. Cuando empieces a recordar uno, relájate y trata de recordar cómo te sentías durante la secuencia del sueño, pues el hecho de recordar tus emociones te proporcionará una información aún más importante que recordar los detalles. Debes prestar gran atención a cualquier tema para que llegue a ser lo bastante potente como para que se manifieste en tu experiencia. Asimismo, debes prestar gran atención a un tema antes de que empiece a manifestarse en tus sueños. Por ese motivo, tus sueños más significativos siempre van acompañados de una in-tensa emoción. La emoción puede producirte una sensación agradable o desagradable, pero siempre será lo suficientemente intensa para que la recuerdes. « ¿Cómo me sentí cuando ocurrió eso?» Si te despiertas después de haber tenido un sueño que te ha producido una sensación placentera, puedes estar seguro de que tus pensamientos dominantes con respecto a esa cuestión apuntan hacia manifestaciones que deseas. Si te despiertas después de tener un sueño que te ha producido una sensación desagradable, significa que tus pensamientos dominantes están atrayendo algo que no deseas. Con todo, al margen de dónde te encuentres en relación con lo que se manifiesta en tu experiencia, siempre puedes tomar una nueva decisión y cambiar la manifestación para convertirla en algo más placentero.
Proceso 6: "El proceso de meditación" Cualquier pensamiento en el que te centras de forma persisten-te constituye una «creencia». Muchas de tus creencias te son muy útiles: los pensamientos que armonizan con el conocimiento de tu Fuente y los pensamientos que coinciden con tus deseos... Pero algunas de tus creencias no te son útiles: los pensamientos sobre tu falta de méritos personales o tu indignidad son claros ejemplos. Ahora bien, si comprendes las leyes del Universo y te esfuerzas en elegir deliberadamente tus pensamientos, al cabo del tiempo podrás sustituir las creencias que te perjudican por creencias que te den vida; existe un proceso que te proporcionará un beneficio inmediato al modificar tus creencias en un plazo de tiempo mucho menor. Este proceso se denomina «Meditación». Imagina un corcho que flota en el agua. (Esto representa el lugar en el que se produce la vibración elevada, rápida y pura que te es natural.) Ahora imagina que mantienes el corcho sumergido en el agua. (Esto equivale a resistencia.) Por último imagina que sueltas el corcho y éste asciende de nuevo a la superficie del agua. Al igual que el corcho, que flota de manera natural en la superficie del agua, es normal que experimentes una vibración elevada, rápida y pura, desprovista de toda resistencia. Y, al igual que el corcho, si no haces nada que te mantenga debajo del agua, ascenderás de nuevo a la superficie, donde te corresponde estar. Dicho de otro modo, no tienes que esforzarte en alcanzar la elevada vibración que te es natural, precisamente porque te es natural. Pero tienes que dejar de centrarte en pensamientos que hagan que disminuya tu vibración. Es preciso que dejes de prestar atención a las cosas que no permiten que tu corcho flote o que vibres en armonía con quien eres. Si no te centras en cosas indeseadas que se oponen a tu deseo puro, no activarás una vibración de resistencia y experimentarás tu estado natural de prosperidad y Bienestar. Una decisión propicia la vibración de un deseo, y el punto de decisión se produce cuando el deseo es lo suficientemente intenso. La única disciplina que deseamos que ejercites es tomar la decisión de que nada es más importante que el hecho de que te sientas bien, y que buscarás pensamientos que hagan que te sientas mejor. La única disciplina que debes practicar es esforzarte en que tu corcho flote de manera natural en el agua. Cabe decir que el proceso de «Meditación» constituye un atajo para cambiar tus creencias, pues en ausencia de pensamiento no hay resistencia en ti y tu corcho, por así decirlo, flota de manera natural en la superficie. Para practicar el proceso de «Meditación» siéntate en un lugar tranquilo donde nadie te interrumpa. Ponte ropa cómoda. No importa que te sientes en una silla o en el suelo o que te tiendas en la cama (a menos que suelas quedarte dormido cuando lo haces). Lo importante es que tu cuerpo esté relajado. Tu punto de atracción habrá cambiado y habrás alcanzado tu estado de «permitir». Las cosas que has pedido —que te han sido concedidas— flotan ahora suavemente hacia tu experiencia. Cuando salgas de tu estado de meditación, el estado de «permitir» persistirá hasta que te concentres en algo que modifique tu frecuencia vibratoria. Pero cuando hayas practicado este ejercicio varias veces, esas frecuencias altas te resultarán tan familiares que podrás reclamarlas cada vez que lo desees. Con el tiempo, si practicas la meditación regularmente, percibirás enseguida la sensación que te producen esas frecuencias altas en tu cuerpo. Dicho de otro modo, cuando te concentres en algo que haga que tu vibración descienda, te percatarás enseguida, antes de que el descenso sea significativo, y podrás cambiar con facilidad tu pensamiento resistente para mantener tu equilibrio.
Proceso 5: "El juego de la prosperidad" Para poner en práctica este proceso empieza por establecer una cuenta corriente imaginaria. En otras palabras, no se trata de abrir una cuenta en un banco auténtico, sino de realizar depósitos y retirar dinero de la cuenta como si fuera real. Puedes utilizar un viejo talonario que ya no te sirva o un bloc de notas como si fuera un talonario y unas hojas de papel a modo de comprobantes del dinero que ingresas o retiras. Conviene que todo el proceso resulte lo más auténtico posible. El primer día deposita 1.000 dólares en tu cuenta. Y gástalos. Es decir, anota un ingreso de 1.000 dólares en la matriz de tu talonario y extiende uno o varios cheques hasta gastar esa suma. Puedes utilizar el dinero en un solo lugar, utilizando un solo che-que, o comprando diversas cosas y con varios cheques. El propósito de este juego es que te diviertas pensando en lo que te gusta-ría adquirir y goces extendiendo los correspondientes cheques. Describe con detalle tus compras en la matriz del cheque. Por ejemplo: «Para una preciosa pluma estilográfica», o «unas estupendas zapatillas deportivas», o «unos días en Gordons Health Spa». Puedes gastar todo el dinero hoy o reservar una parte para gastarlo otro día. Pero nosotros te aconsejamos que procures gastarlo todo hoy, porque mañana harás otro cuantioso ingreso en tu cuenta. El segundo día, deposita 2.000 dólares. El tercero, 3.000. El cuarto, 4.000. Cuando llegues al día 50, deposita 50.000. Cuando llegues al día 300, deposita 300.000. Si practicas este juego todos los días durante un año, habrás depositado y gastado más de 66 millones. El beneficio de este proceso es que aumenta tu capacidad de imaginar. Es decir, cuando lleves unas semanas practicando este juego comprobarás que gastar esa cantidad de dinero requiere un esfuerzo de concentración. De este modo, tu capacidad de imaginar aumentará notablemente. La mayoría de nuestros amigos físicos no necesitan esforzarse en ejercitar su imaginación. La mayoría de la gente emite unas vibraciones casi única y exclusivamente en respuesta a lo que observa, pero al practicar este juego tendrás que buscar ideas nuevas, y al cabo del tiempo comprobarás que tus deseos y expectativas se expanden. Así, te beneficiarás al modificar tu punto de atracción. El Universo responde a las vibraciones que emites, no a tu estado de ánimo actual. De modo que si prestas atención sólo a tu estado de ánimo actual, tu futuro se desarrollará sin grandes novedades. Pero si prestas atención a las maravillosas ideas que se expanden y que este juego evoca en ti, el Universo responderá a las vibraciones de esos pensamientos. El Universo no hace ninguna distinción entre la vibración que emites en respuesta a lo que vives y la vibración que emites en res-puesta a lo que imaginas, por lo que el «Juego de la prosperidad» constituye una potente herramienta para modificar tu punto de atracción. Puedes practicar este juego durante un breve espacio de tiempo o durante más de un año. Elige lo que más te convenga. Quizá te cueste un poco al principio, pero cuanto más practiques este juego, más se expandirá tu imaginación. Y a medida que tu imaginación se expanda y te concentres en esa expansión y en lo que te diviertes, tu punto de atracción se modificará. Al extender los cheques, utilizar tu imaginación, anotar tus compras, concentrarte en lo que escribes y no sentir ninguna resistencia al extender los cheques porque no temes gastar demasiado dinero, conseguirás lo que necesites para obtener lo que sea: Habrás expresado tu deseo en un estado de no resistencia, es decir, en un estado de «permitir». Por consiguiente, no sólo te beneficiarás al expandirse tu imaginación, sino que tu punto de atracción cambiará, haciendo que tu experiencia vital cambie también. No sólo mejorará tu situación económica, sino que todas las cosas en las que te has deleitado al centrarte en ellas empezarán a fluir hacia tu experiencia.
Todo pensamiento que te produzca una sensación negativa es negativo El Universo no sabe (ni le importa) por qué emites determinadas vibraciones en un momento dado. Dicho de otro modo, quizá los médicos te diagnosticaran ayer una grave enfermedad, y conduces por una autopista (como Esther), inmerso en una fantasía de la «Realidad virtual». En esos momentos, en tu cuerpo no hay ninguna representación de la enfermedad. Y si eres capaz de mantener esa vibración durante más tiempo que la vibración de tu conocimiento de la enfermedad, ésta no puede permanecer en tu cuerpo. Está allí, sin que tú seas consciente de ello, porque has elegido unos pensamientos que coinciden a nivel vibratorio con la esencia de la enfermedad. Cualquier pensamiento que elijas a nivel vibratorio con enfermedades te producirá una sensación desagradable cuando te centres en ellos. Sentirás ira, frustración, resentimiento, culpa, remordimientos o temor... Esos pensamientos son nocivos para ti, y sabes que son nocivos para ti porque cuando te centras en ellos te producen una sensación desagradable. Al igual que te quemas si tocas una estufa caliente, las emociones negativas también te lastiman. Algo que hayas vivido hace tiempo y no esté activo en tu vibración, o algo que hayas vivido ayer y no estés pensando en ello ahora mismo, no tiene ningún peso vibratorio en tu punto de atracción. Por consiguiente, no tienes que despojarte de todos los pensamientos negativos. A veces, cuando interactúas con otros, oyes, ves o hueles algo que desencadena en ti una vibración que al activarse te produce una sensación desagradable. En esos momentos debes decirte: «Mi Guía Emocional está funcionando. Siento que se ha activado algo en mí que no me conviene. Porque, al activarse esta vibración, se ha producido en mi interior una resistencia que impide que fluya a través de mí el Bienestar». En esos momentos debes elegir un pensamiento que te produzca una sensación placentera. Si has practicado la «Realidad virtual» te será muy fácil hallar un pensamiento más agradable. Pero si no has practicado ese juego, cuando te halles inmerso en un pensamiento negativo no sabrás cómo desplazarte a otro positivo. De modo que tendrás que esperar a que el pensamiento se disipe.
Bienvenido, pequeño, al planeta Tierra.
No hay nada que no puedas ser, hacer o tener. Eres un creador magnífico, y has venido aquí gracias a tu poderoso y deliberado deseo de estar aquí. Has aplicado específicamente la prodigiosa ley de la Creación Deliberada y, en virtud de tu capacidad de hacerlo, te encuentras aquí.
Ve y atrae la experiencia vital que te ayude a decidir qué deseas. Y cuando lo hayas decidido, piensa sólo en eso. Pasarás buena parte del tiempo recabando datos que te ayudarán a decidir qué es lo que deseas, pero tu verdadera misión consiste en decidir qué deseas y concentrarte en ello, pues sólo si te concentras en lo que deseas lograrás atraerlo. Así es el proceso de creación.
Pero no nos dirigimos a ti el primer día de tu experiencia vital. Llevas ya tiempo aquí y la mayoría de los seres humanos no sólo os veis a través de vuestros propios ojos —en realidad, ni siquiera principalmente a través de vuestros propios ojos—, sino que las más de las veces os veis a través de los ojos de los demás.
Por consiguiente, muchos no estáis en el estado de ser lo que deseáis ser.
El proceso denominado «El taller creativo» te ayudará a alcanzar el estado de ser que elijas con el fin de acceder conscientemente al poder del Universo y comenzar a atraer el tema que desees en lugar del tema que crees que constituye tu realidad. Desde nuestra perspectiva, existe una gran diferencia entre lo que existe ahora —lo que vosotros llamáis realidad— y tu auténtica realidad.
Si estás encarnado en un cuerpo que no es saludable o que no posee la estatura, la forma o la vitalidad que deseas, si llevas una vida que no te satisface, conduces un vehículo del que quizá te avergüenzas o interactúas con otras personas que no te complacen, queremos ayudarte a comprender que aunque creas que ésta es tu realidad, no tiene que serlo forzosamente.
Lo que te ofrecemos en estas páginas es un proceso mediante el cual puedas dedicar una parte de tu tiempo, cada día, a atraer intencionadamente a tu experiencia salud, vitalidad, prosperidad e interacciones positivas con los demás, todo aquello que conforma tu visión de lo que sería una experiencia vital perfecta.
Proceso 2: "La caja mágica de creación"
Para comenzar a practicar el proceso de «La caja de creación» utiliza una bonita caja, que te complazca cuando la mires. En la tapa, en un lugar bien visible, escribe las palabras: «Lo que contiene esta caja ¡EXISTE!»
A continuación, reúne revistas, catálogos y folletos y hojéalos detenidamente en busca de algo que desees incluir en tu experiencia. Luego recorta las fotografías de cualquier cosa que ejemplifique lo que deseas: ilustraciones de muebles, ropa, paisajes, edificios, destinos turísticos, vehículos; imágenes de rasgos físicos; fotografías de personas que interactúan entre sí... Recorta lo que te resulte placentero y deposítalo en tu «Caja de creación». Y al depositarlas en ellas di «Lo que contiene esta caja, ¡EXISTE!» Cuando estés lejos de la caja, sigue reuniendo más ilustraciones y cuando regreses a casa deposítalas en ella. Si contemplas algo que te gustaría experimentar, escribe su descripción y deposítalo en la caja. Cuantas más cosas deposites en tu caja, más se afanará el Universo en proporcionarte otras ideas que se correspondan con ellas. Y cuantas más ideas deposites en la caja, mayor nitidez adquirirá tu deseo. Y cuanta mayor nitidez adquiera tu deseo, más vivo te sentirás, pues esta Energía que fluye a través de ti es vida. Si opones escasa o nula resistencia, esto es, si no tienes ninguna duda de que puedes conseguir esas cosas, la experiencia te producirá renovada vitalidad. Cuantas más ilustraciones recortes, mejor te sentirás, y empezarás a ver pruebas de que esas cosas se aproximan más y más hacia tu experiencia. Empezarán a abrirse puertas que harán posible que esas cosas fluyan con facilidad. Este proceso te ayudará a concentrarte en tus deseos y, de paso, potenciarás conscientemente el Primer Paso (pedir) y, dado que no opondrás resistencia, los acontecimientos se sucederán con rapidez. Si sueles estar de buen humor y no has adquirido un marcado hábito de sentirte desgraciado por no poseer las cosas que has depositado en tu caja, experimentarás de inmediato el resultado positivo de sentirte más concentrado y más ilusionado con respecto a la vida, y las cosas que has depositado en tu «Caja de creación» empezarán a manifestarse enseguida en tu experiencia. Dicho de otro modo, este proceso es cuanto precisa alguien que no haya practicado pensamientos de resistencia para crear una vida maravillosa. Pides, la Fuente responde y dejas que tu Bienestar fluya a través de ti. Pide y se te concederá. Si disfrutas practicando este proceso significa que te resulta poderosamente útil, te ayuda a concentrarte en las cosas que deseas; al practicarlo lograrás alcanzar una vibración constante que se corresponda con tus deseos, y experimentarás la Creación Deliberada. Y, lo que es más importante, tu emoción placentera te indicará que en estos momentos te encuentras predispuesto a recibir. La atención que prestas a este proceso te ayudará a mantener la frecuencia vibratoria necesaria para que permitas que lo que has pedido fluya hacia tu experiencia, pues estás practicando «el Arte de Permitir». Sabes que eres un creador y que esta caja es tu creación; es tu mundo, por así decirlo. Y tú te asemejas a un gigante, sentado en esa espaciosa butaca, y posees la facultad de tomar de este Universo físico lo que desees y depositarlo en esa caja. De modo que tomas una espléndida casa y la colocas en una ciudad que te gusta. Y tomas un trabajo que te proporciona buenos ingresos, y otro para tu pareja. Tomas todas las cosas que te gusta hacer, cosas hermosas que encuentras aquí y allá, sentimientos de alegría y sentimientos de sensualidad, todas las cosas que deseas, y las depositas en tu «Caja de creación». Puedes practicarlo sólo como un juego mental, pero es mucho más divertido si tomas una caja y depositas en ella todas las cosas que representan tus deseos.